La práctica del coaching ontológico nace en el ámbito de la ética y pertenece a este. Su razón de existencia y los objetivos que persigue remiten a la ética. Sin ella, difícilmente podríamos comprender el carácter de esta nueva práctica.
El coaching ontológico nos conduce necesariamente al reconocimiento de que la crisis más profunda que hoy encara la Humanidad y, de manera particular, la cultura occidental, que se halla en la base del actual proceso de globalización, es una crisis en el ámbito de la ética.