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¿Cómo podemos utilizar el Social Media en las instituciones educativas?

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Es común que veamos como padres y docentes son reacios a las redes sociales para los niños, especialmente porque les quitan mucho tiempo y los distraen de sus deberes escolares. Sin embargo, si vemos que nuestros hijos pasan gran parte del día en Facebook u otras redes ¿Por qué no utilizar esas herramientas para educar?  


“Si no puedes vencerlos, únete a ellos” dice el refrán muy popular y es lo que también aclara la infografía creada por BizMedia y compartida en el sitio Best Masters in Education, que muestra el uso que le han dado algunos establecimientos educacionales al Social Media. Alumnos y profesores se conectan para dar paso a una educación acorde a los tiempos que hoy vivimos.

Y es que no es menor la influencia de las redes sociales sabiendo que el 96% de los estudiantes con acceso a internet visitan frecuentemente estos sitios. De estos, el 59% conversa de temas académicos en la web ¿Qué usos y beneficios podemos obtener entonces de las redes sociales?

La infografía aclara que para los docentes, el Social Media ayuda a crear una comunidad profesional de educadores en red, motivar la colaboración entre profesores, el intercambio de ideas e informaciones, además de ideas para aplicar en el salón de clases, entre otras cosas. Para los padres, las redes permiten mejorar la comunicación entre alumnos y profesores, los involucra más en lo que pasa en las aulas, entender las clases de sus hijos y las metodologías que se aplican, además de una mayor transparencia.

La infografía también entrega ejemplos concretos de cómo trabajar con las redes. En el caso de Facebook, se recomienda la creación de un grupo para la clase, manejado por el profesor y donde participen alumnos y padres. En ésta se publicarían las tareas que ha dejado la clase anterior, dando conocimiento a los apoderados y reduciendo las excusas por parte de los estudiantes.

Un ejemplo más específico lo dan para clases de historia, donde se recomienda la creación de fanpages para personajes históricos famosos, para conocer más sobre ellos y su contribución a la historia. Lo importante acá es que la página se manejaría haciéndose pasar por el personaje, actualizando su estado o dando like a sus intereses, por ejemplo.


Finalmente, la infografía muestra como un caso en particular, el programa piloto de una escuela en Portland, demostró la efectividad de las redes sociales, aumentando en un 50% las calificaciones de los alumnos, se redujo en un tercio el absentismo escolar y un 20% de alumnos comenzó a realizar tareas extras que no otorgaban puntos extra o beneficios.

Sí Facebook partió como idea en una universidad ¿Por qué no seguiría siendo efectivo en colegios? ¿Creen que las redes sociales mejorarían la educación?

¿Cómo podemos utilizar el Social Media en las instituciones educativas?
Image compliments of Best Masters in Education

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12 JUEGOS DIVERTIDOS DE COMUNICACIÓN ORAL DE IDIOMAS PARA ESTUDIANTES.

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Cuando ha trabajado con clases de idiomas del mundo o estudiantes que están aprendiendo inglés, ¿alguna vez realizó preguntas a los estudiantes solo para ser respondidas en completo silencio y miradas en blanco? Es un problema común: casi todos los maestros han tenido dificultades para alentar a los estudiantes a dialogar en un idioma que todavía están en aprendizaje.

Un estudiante puede tener miedo a cometer un error, o puede ser simplemente tímido, incluso en su idioma nativo. Cualquiera que sea la razón, a continuación, se presenta una lista de algunas actividades divertidas para que sus estudiantes aprendan y obtengan una excelente comunicación oral en cualquier idioma de preferencia.

1. ¿Quién dice la verdad? Solicite a cada alumno que escriba tres hechos sobre sí mismos que nadie en la clase sepa en una hoja de papel. Asegúrese de que cada estudiante incluya su nombre en la parte superior de la página. Recoja las hojas de papel y llame a tres estudiantes al frente de la sala. Lea en voz alta uno de los hechos que es cierto para uno de estos tres estudiantes.

Los tres afirman que el hecho es suyo, y la clase luego procede a interrogarlos en un intento de determinar quién está diciendo la verdad y quién está mintiendo. A cada estudiante se le permite hacer una pregunta para uno de los tres estudiantes. Después de una ronda de preguntas, los estudiantes adivinan quién está diciendo la verdad.

2. Variaciones en el juego Taboo: Para la variación 1, crea una presentación de PowerPoint con un sustantivo en cada diapositiva. Haga que un estudiante se dirija al frente de la sala y se sienta de espaldas al PowerPoint. El resto de los estudiantes se turnan para describir las palabras en las diapositivas, y el estudiante en la parte delantera tiene que adivinarlas.

Para la variación 2, separe a los estudiantes en grupos de cuatro o cinco. Coloque un grupo de cartas con sustantivos aleatorios en el centro de cada grupo. Puede pedir a los alumnos que se turnen para describir un sustantivo y que los miembros de su grupo lo adivinen. El miembro del grupo que adivina correctamente guarda la carta, por lo que hay competencia para ver quién tiene más cartas al final del juego.

La variación 3 es para altavoces avanzados. Separe la clase en dos equipos. A los estudiantes se les da una palabra para describir a sus compañeros de equipo, además de una lista de palabras que no pueden usar en su descripción. Cada estudiante debe tener de dos a tres minutos para ver cuántas palabras pueden adivinar sus compañeros de equipo.

3. Actividad de dibujo descriptivo: Permita a los estudiantes, conseguir una pareja de trabajo, y dé a cada estudiante una imagen, colocándola boca abajo para que los demás, no puedan ver esas tarjetas. Finalmente, deben describir la imagen para que su pareja la dibuje.

4. Descripciones de tiras cómicas: Dé a cada estudiante una porción de una tira cómica. Sin mostrar las imágenes entre sí, los estudiantes deben intentar describir su imagen y poner la tira cómica en el orden correcto. Después de unos 10 minutos, los estudiantes pueden adivinar el orden, mostrarse mutuamente su parte y ver si estaban en lo correcto.

5. Palabra secreta: A los estudiantes se les da un tema aleatorio y una palabra aleatoria que no está relacionada con el tema. Los estudiantes deben ocultar la palabra en un discurso sobre el tema; tratando de asegurarse de que los otros estudiantes no puedan adivinar la palabra secreta. Los demás estudiantes escuchan atentamente el discurso e intentan adivinar la palabra secreta.

6. Debates: Entregue a cada estudiante un pedazo de papel con la frase «de acuerdo» escrito en un lado y «en desacuerdo» en el otro lado. Lea en voz alta una declaración controvertida y haga que cada estudiante sostenga su documento mostrando el lado de acuerdo o en desacuerdo dependiendo de su opinión. Elija un estudiante de cada lado para explicar su posición y participar en un breve debate.

7. Hablar improvisadamente: Prepare una lista de temas de los que los estudiantes podrían dialogar. Divida la clase en dos equipos y permita que cada estudiante elija un número (ese es el orden de turno que conversarán). Cada estudiante responderá a una declaración sin preparación. Deben continuar hablando durante 45 segundos. Mientras el estudiante habla, el otro equipo escucha momentos de errores gramaticales y de vocabulario. Si el otro equipo puede identificar correctamente un error, obtendrán un punto.

8. Dibujar un recurso: Entregue a cada estudiante un pedazo de papel y dígales que dibujen un elemento, cualquier artículo. Recoja los dibujos y páselos de nuevo; ningún estudiante debe recibir su propio dibujo.

A continuación, dígales a los estudiantes que imaginen como si “han quedado varados en una isla desierta, y que solo la mitad de la clase puede sobrevivir y continuar habitando la isla”. Lo único que cada estudiante tendrá en la isla es el elemento representado en el dibujo que se les da, y el objetivo de esta actividad, es convencer a la clase de que deben sobrevivir en función de ese elemento.

9. Actividad de narración de cuentos: Lleve a cuatro estudiantes al frente del aula. Tres de ellos deben sentarse en fila, y uno debe pararse detrás de ellos y actuar como controlador. Brinde al estudiante guía, una pila de tarjetas con sustantivos escritos en ellas.

El controlador entregará un sustantivo a uno de los tres estudiantes, que comenzará a contar una historia. El estudiante continúa contando la historia hasta que el controlador decide entregar otro sustantivo a otro estudiante, quien luego se hará cargo de la historia.

10. Dos verdades, una mentira: Cada estudiante debe escribir tres declaraciones sobre sí mismo en un pedazo de papel. Dos de ellos deberían ser ciertos, y uno debería ser una mentira. Los estudiantes leen sus tres declaraciones, y sus compañeros de clase las cuestionan para tratar de determinar qué declaración es una mentira.

11. Narración verdadera/falsa: Entregue a cada estudiante un pedazo de papel con «verdadero» o «falso» escrito en él. Cada estudiante debe contarle a la clase una historia que sea verdadera o falsa, dependiendo de la palabra que recibió, y la clase debe adivinar si es verdadera. Para agregarle más diversión a la actividad, puede permitir que los otros estudiantes cuestionen al estudiante que cuenta la historia.

12. “I Have Never” (Yo nunca): Todos los estudiantes de la clase deben comenzar esta actividad sosteniendo cinco dedos en el aire (puedes usar menos dedos para hacer esto más rápidamente). El estudiante que va primero le dice a la clase una cosa que nunca ha hecho. Los estudiantes que han hecho esa actividad deben poner un dedo hacia abajo y contarle a la clase una historia sobre esta actividad. Un estudiante está fuera del juego cuando todos sus dedos están abajo.

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